Nuestro propósito es mantener intacta a identidad de cada viñedo respetando su edad y la tipicidad de las variedades locales, apoyándonos en una viticultura ecológica sostenible con la menor intervención en la tierra. A través de la recuperación de viñedo antiguo y de aquellas variedades asentadas por décadas en nuestra tierra podemos obtener la máxima expresividad en nuestros vinos. Apostamos por un proceso sostenible 360º.
Los vinos de la familia 200 Monges son la referencia insignia de nuestra bodega, vinos de larga guarda que cuentan la esencia de la tierra y del paisaje.
Vinos únicos que convierten el tiempo en su mejor aliado para crecer en complejidad y en madurez hasta expresar la verdadera historia de su origen.