El poder de la imaginación humana puede crear la realidad. Y así fue como Raül Bobet creó Castell d’Encus en 2001: con una visión llena de pasión, intuición y excelencia. Consciente del impacto del Cambio Climático, quería elaborar vinos frescos, complejos y elegantes, que perduraran en el tiempo.
Veintinueve hectáreas de viñedo propio que se encuentran en el Pirineo (Talarn) a una altitud entre los 800-1.230 metros, donde Raül Bobet elabora unos vinos con un estilo muy claro, manteniendo la frescura como columna vertebral y huyendo de la sobremaduración y sobreextracción. Buscando la elegancia y la sutileza, pero sin renunciar a la complejidad y redondez de los vinos. Sin lugar a dudas la uva juega, en este sentido, un papel principal.